Viernes, 1.

Dediqué el día en el fondeo para bucear por la zona e intentar pescar algo al Curry, dando vueltas al atardecer con la auxiliar, vueltas que dedicábamos también para explorar y conocer un poco mejor la zona.

Sábado, 2.

Hoy Vicky no se encuentra muy bien porque se ha levantado con dolor de cabeza. Por lo demás hemos dedicado el día a pasear por Mahón, compras para aprovisionarnos y visitar un galeón Llamado Andalucía.

Tras la correspondiente excursión por toda la ensenada que compone el puerto de Mahón, la ensenada natural más grande de Europa, desembarcamos en tierra, atraídos por un extraño barco tipo galeón antiguo.  Dejamos amarrada la auxiliar en la marina de Mahón, lo mas cerca posible del galeón y esperando que no molestara mucho a nadie. No vimos a ningún marinero para preguntar y por si nos decían que no, como nos sucedió en el náutico de Mallorca, no fuimos a buscar las oficinas para preguntar si podíamos. Ya conocéis el dicho. “En España, primero se hace y luego se pregunta”.  Total que ahí quedó la wally en pleno paseo marítimo de Mahón.  Acto seguido, nos dirigimos directamente hacia el galeón. Resultó ser un galeón, que lleva una exposición de la  “Pepa”, la Constitución. Nada... cuatro articulitos expuestos a los visitantes durante el recorrido por dentro del buque y poco más. (Algún político que no sabía que inventar para gastar nuestro dinero). Por lo demás, el barco muy chulo. 3 Eurinchis por cabeza para poder entrar a verlo. Pero las zonas más importantes del barco como bodegas, sentinas y camarotes cerrados al público.

¿Que os parece mi forma de llevar los pantalones?.....  ¡Chulo que es uno!

Como os burleis de mi os disparo.....

Después, continuamos con nuestra visita a Mahón.

Tranquilos que está ataoo.

Como buenos turistas comenzamos por la turis info. Donde nos dieron información de todo lo que valía la pena visitar.Siguiendo las instrucciones que nos habían dado fuimos subiendo por unas largas y empinadas escaleras al centro de la ciudad, donde nos encontramos con la típica iglesia con un órgano de hace unos cuantos siglos, pero que todavía funciona….. Y también con un mercado de pescado muy chulo, metido dentro de un claustro. Allí compramos ”algo” de pescado a buen precio. Pongo algo entre comillas, porque compramos mucho, muchísimo diría yo para dos.  Se ve que cogieron mucho de una especie parecida a la pescadilla y tenían unas cajas muy chulas y grandes por cinco Eurinchis. Pues una caja que nos llevamos. Casi diez quilos. Luego también hablando con los chicos de la parada me dejaron a 14 €/kg. Un surtidito de varios tipos de gamba y cigalas de buen tamaño, por que tenían algún pequeño desperfecto, le faltaba una pata o estaba un poco “ fea”.  Siendo todo totalmente fresco, sin lugar a dudas.  El precio medio de lo que compramos, pero por separado y sin ser un poco “ feos”, era entorno a los cuarenta euros.

Total que por 15 euros nos llevamos diez kilos de pescadilla y 700g de marisco fresco. Luego compramos dos sacos de carbón de 5 kg cada uno, algo de fruta, verdura y bebida. Total que no sabíamos luego como narices llevar todo eso por esas empinadas calles hasta la barquita.

Nos armamos de valor y llenos de bolsas por todas partes emprendimos la vuelta hasta la walí, que nos esperaba  a mas de un km. Por el camino y ya en el paseo marítimo, decidimos sentarnos un poco para descansar y tomar un refresco, en la terraza de uno de los muchos restaurantes del paseo marítimo. Pues bien, el refresco se convirtió como por arte de magia en un arroz meloso de bogavante y sepia y otras no se cuantas entraditas mas… Pero si solo pensábamos tomar un refresco y descansar un poco….

Hasta en el almacén del restaurante nos tuvieron que guardar las bolsas, de tantas que llevábamos. Con las ganas que tenia yo de llegar al barco para preparar nuestra barbacoíta de pescado y marisco. Nos dejamos llevar….

Hay que decir que el arroz estaba exquisito, y que valió la pena, pagar los ochenta y cinco euros, que no nos pensábamos gastar.  Después de comer y ya con mas de medio camino hecho hasta la auxiliar, emprendimos el regreso hasta nuestro querido Rebelde, que seguía fondeado a varias millas de distancia. 

A Vicky le fue aumentando su dolor de cabeza, pues padece de migrañas y a pesar de llevar y tomarse la medicación, sufre de vez en cuando ataques de fuertes dolores.

Llegamos al Rebelde y ella se acostó a ver si mejoraba. Pero no fue así, fue empeorando hasta llegar a hacérsele insoportables. Sobre las siete de la tarde nos tuvimos que marchar al hospital. Con la auxiliar hasta el paseo marítimo y desde allí un taxi, hasta urgencias del hospital.

La atendieron muy bien, y tras una espera razonable, un equipo muy agradable de médicos y demás personal sanitario la hicieron pasar, la tumbaron en una camilla con goteros en un cuarto oscuro y cuando ya se empezaba a encontrar mejor me dejaron pasar con ella. Después de unas cuantas horas, volvíamos al Rebelde, sino recuperada del todo, con unas molestias ya mas llevaderas. Gracias a todo el equipo de urgencias. La verdad es que tenemos unos profesionales increíbles en nuestra sanidad publica.

Llegamos al Rebelde sobre las doce de la noche. Como no habíamos cenado y teníamos el pescadito esperando, mientras que Vicky se terminaba de recuperar, preparé una buena cenita a base de pescadito y marisco….

Este es el que pesqué yo... No se como se llama pero estaba buenísimo.

Riquísimo. Luego a descansar que mañana será otro día.

Domingo, 3.

Hoy hemos dedicado el día, yo ha actualizar esta web y luego a cocinar.

He preparado una caldereta de pescado y marisco, que estaba mmmmm… Vamos no hay palabras, con una receta que me enseñó mi viejo amigo Pepe, pero con mi toque personal  y adaptada a los ingredientes que disponíamos a bordo… Sencillamente exquisita, algo maravilloso, todo un lujazo el poder disfrutar de una comida como ésta a bordo y fondeados en esta preciosa calita. Solo hay que decir que yo prácticamente no bebo, pero me bebí una botellita de vino rosado fresquita enterita que guardábamos en la nevera para una buena ocasión como esta. Digo me bebí, por que Vicky ni la probó, pues tenía miedo que le desencadenara nuevamente la migraña.

Imaginaros como nos pusimos, bueno me puse. Me vino justo bajar los tres escalones que separan el salón de mi camarote. Luego a roncar feliz como un vendito.

Lunes, 4.

Hoy hemos alquilado un coche para recorrer la isla. Pensábamos alquilar solo un día, para poder zarpar el martes o miércoles hacia Cerdeña. Pero la oferta que tenían era de 60 € por tres días de alquiler, con seguro a todo riesgo y kilómetros incluidos… Ya veremos, quizá nos quedemos algún día mas para aprovecharlo, ya que vale igual un día que tres.

Empezamos por el lado w de la isla de Mahón hacia Ciudadela, pero acercándonos de vez en cuando a alguna de sus maravillosas calas. Se hecha en falta una carretera que recorra todo el diámetro de la isla por la costa. No la hay y se llega a hacer un poco pesado, el tener que salir y entrar cada vez y hacer bastantes kilómetros para poder llegar a sus calas.

Estuvimos en la cueva den xoroi en Alaior. Una impresionante cueva en un acantilado, convertida en pub por las tardes y discoteca por las noches.

 Un enlace con su web:  http://www.covadenxoroi.com/

Día 13 de Junio. Mi cumpleaños.

Llevamos casi dos semanas en Menorca. Entre ponte bien y estate quieto se nos pasan los días muy rápidamente. Estos últimos días los hemos dedicado a navegar por la isla para conocer toda su costa y preciosas calas. Algunas fotos del rebelde fondeado.

El sábado mientras esperábamos un parte meteorológico más adecuado para navegar hasta Cerdeña, estuvimos navegando por la parte w de la isla. Decidimos hacer noche en la cala Santa Galdana, una de las mejores de la isla, por estar más reguardada que la mayoría del lado W, aunque, como bien pudimos comprobar, no con vientos de w.  En la última fotografía estábamos fondeados en Santa Galdana, con el Noi por la popa. Barco que mas tarde tuvimos que auxiliar, debido a una avería en su motor, con viento arreciando por encima de los 25 nudos, una marejada en aumento y su ancla garreando.

La mañana del domingo nos levantamos temprano, pues la previsión para ese día era viento de componente w fuerza cuatro y ocasionalmente cinco. Con esa previsión, este fondeo no ofrecía ninguna garantía de seguridad. Nuestra intención era marcharnos prontito puesto que ya empezaba a aumentar el viento y volver a Mahón, a buscar un fondeo más abrigado para vientos de W. Cuando me disponía a levar ancla escuché que me hablaba el capitan del Noi. No entendía muy bien lo que me decía, así que opté por coger la wally y acercarme a su costado. Una vez allí me ofrecieron un cabo para abarloarme y me explicaron la situación. Tenían el motor averiado, su ancla estaba garreando y tenían un peñón rocoso a escasos ocho metros de su popa.

Durante la noche lo habían pasado mal. Tuvieron que echar una segunda ancla, lo que les ayudó a aguantar, pero con vientos por debajo de los 15 nudos. En ese momento ya teníamos cerca de 20 e iba aumentando y la marejada en consonancia con el viento. La situación comenzaba a ser angustiosa para el Noi.

Su capitán ”Cheta” me comentó que habían pedido ayuda a un catamarán que  tenían al lado,  dedicado al chárter como el Noi y que con excusas varias no se la habían prestado. También me comentaron que habían contactado con un mecánico y que venia para ayudarles desde Ciudadela. Traía otra ancla más y estaban preparando cabos para entalingarla. Yo me ofrecí a darles remolque y  sacarlos mar a dentro, fuera del peligro que en esas circunstancia representa una costa acantilada a sotavento, por si la situación empeoraba. Me dijeron que de momento preferían esperar un poco mas, haber si llegaba su ayuda. Pero que me agradecerían mucho si me pudiera quedar por allí un rato más por si me necesitaban de verdad. Yo les dije que en esas condiciones meteorológicas, pensaba haberme marchado ya y que tenia a Vicky en el barco que ya empezaba a pasarlo mal. Me insistieron y me dijeron que si quería le pagaban una habitación en uno de los hoteles cercanos para que Vicky estuviera mas cómoda.  Ante la desesperada situación,  accedí a esperarme por allí.

Insistí en darles remolque, por lo menos sacarlos de esa ratonera y si viéramos que era posible, me ofrecí a remolcarlos hasta Mahón, y si no, por lo menos unas cuantas millas mar adentro donde poder esperar  un remolque más apropiado.  Hay que tener en cuenta que se trataba de una goleta pesada de madera de unos 16 m.

Ellos pensaron que quizá fuera demasiado peligroso. Para darles remolque tenían que levar anclas, unas anclas que aunque garreaban algo todavía podían aguantar un poco más. Pensaban que quizá el Rebelde no fuera capaz de sacarles de allí contra la marejada y fuera peor el remedio que la enfermedad. Decidieron de momento quedarse allí  a la espera de la llegada de la siguiente ancla y pensaban  que con tres anclas posiblemente podrían aguantar hasta que amainara un poco al final del día y entonces si que los podría remolcar pero insistían en ir a Ciudadela, no a Mahón.

Ciudadela era el puerto más cercano a unas quince millas, mientras que Mahón quedaba a más de veinte. Las distancias son aproximadas, calculadas a ojo, pues no tuve ocasión de calcularlas exactamente debido a las dificultades de ese día y después no lo he hecho, pero creo que andará por ahí.  A mi no me parecía muy apropiado Ciudadela, pues además de que no conocía la entrada a puerto desde el mar, (solo habíamos estado por tierra). Todo lo que había leído sobre esa zona indicaba que no ofrecía fondeos apropiados para vientos de componente w y NW, como era nuestro caso. Además posiblemente no habría amarres disponibles.

El capitan del Noi me hizo dudar y prácticamente me convenció de la posibilidad de ir a Ciudadela cuando amainase un poco, y me dijo que el la conocía bien. Que se trataba de una especie de ría y que no veía ningún problema en fondear por allí, incluso me habló de cala degollador como posible buen fondeo. Todo lo contrario de lo que yo tenía entendido.

Pensaban de momento poner un ancla más que estaba de camino, con cabos  y esperar. Les comente que el día anterior buceando me encontré una cadena de 10 o 12 mm de unos cuarenta metros de longitud aproximada en el fondo cerca de mi barco. Que valía la pena que la sacaran si pensaban poner otra ancla mucho mejor con cadena. Con cabo no serviría de nada. Me ofrecí en llevarles con mi wally, indicarles donde estaba y ayudarles a subirla a bordo, para que cuando llegara su ancla la tuvieran preparada. La mar y el viento continuaban aumentando y en estas circunstancias el tiempo apremia, hay que actuar rápido.

Se vino conmigo uno de los dos tripulantes del Noi, Richar. Le pregunte si buceaba él para bajar a por la cadena. Éste me preguntó que a que profundidad estaba. Le dije que a unos ocho metros.  Le dejé mi máscara y mis aletas y se dispuso rápidamente a bajar a por ella.  Le prepare un cabo largo con un cote en un chicote, sin azocar, para que pudiera introducir uno de los extremos de la cadena dentro del chicote, luego lo azocara e hiciera otro. Y de esta forma no tenía que subir todo el peso de la cadena nadando. Yo el día anterior subí aleteando uno de los extremos de la cadena hasta el costado del Rebelde, con la intención de subirla a bordo.  Se lo que me costó, me vino justo subir con tanto peso. La afirmé al Rebelde y valoré la posibilidad de subirla toda, pero como estaba solo ( con Vicky) y suponía un gran esfuerzo subir todos esos metros de cadena, la volví a soltar.  

Richar hizo varios intentos de bajar a por la cadena, pero sin éxito. Me comentó que estaba muy profunda para él y que no era capaz de bajar y atarla. Subió nuevo a la auxiliar, me pasó la máscara y las aletas y a los pocos segundos regresé con la cadena. La izamos entre los dos y rápidamente la llevamos a bordo del Noi para tenerla preparada cuando llegase su nueva ancla.

Entre tanto el estado de la mar iba empeorando, los pantocazos en el fondeo ya eran insufribles. Insté para que llamaran a salvamento marino y solicitaran su ayuda. Me respondieron que sí, pero que de momento, me pasaban un cabo hasta el rebelde para  poder aguantar hasta la llegada de su ancla. Que lo de salvamento les podía costar como medio barco.

Así lo hicimos, me pasaron un cabo y lo afirmamos a la popa del Rebelde, que con su gran ancla pensábamos que aguantaría, y si no daría un poco de motor para aguantar. Mientras tanto ellos iban haciendo gestiones con el seguro y solicitando  remolque a salvamento marino.

Fueron pasando las horas y ni su ancla ni el esperado auxilio de salvamento marino llegaban. Mientras tanto el viento y  la mar seguían aumentando.  Filé un poco mas de cadena hasta los 45 metros en un fondo de 8. 

Sobre las dos del medio día, empezó a garrear el ancla del Rebelde.  Muy poco a poco ambos nos íbamos acercando más al peñasco, entre fuertes meneos. Las olas ya habían adquirido un tamaño respetable, próximo a los dos metros, lo que hacia la situación terriblemente incómoda.  Me tocó en varias ocasiones recoger el ancla, estirar un poco del Noi  sin recoger sus anclas y separarme unos metros para volver a soltar el hierro mas alejado y seguir  aguantando.

Corre, corre que nos estampamos...

Esta maniobra resultaba en extremo complicada, pues izar un ancla tan grande con la proa metiendose bajo el agua a cada pantocazo, con los fuertes tirones que ejerce un ancla de mas de 200 kg en esas circunstancias, no es tarea fácil.  Mas aun, casi en solitario para todo, pues la pobre Vicky bastante hacía con soportar todo aquello sin quejarse demasiado. No quiso  la opción de la habitación de hotel que le ofrecían, la rechazó de pleno,  dijo que no pensaba dejarme solo en esas circunstancias. A pesar de que ya comenzaba a sufrir las consecuencias de un fuerte mareo, que la inhabilitaban para casi cualquier labor.

Todos los componentes de nuestro motor y acoples de molinete artesanos aguantaron a la perfección las terribles envestidas del mar….. 

Manolo, Guillermo, nuestro invento y posterior acople están funcionando a la perfección. Puedo dar buena fe de ello.

En una de las ocasiones que maniobraba para volvernos a separarnos del peñasco y pese a haber tomado ciertas precauciones llegamos a correr serio peligro. Mientras que iba a proa para izar el ancla y después a popa corriendo para dar avante, al zarpar el ancla, el Rebelde se atravesaba a la marejada quedando a muy pocos metros, incluso a escasos centímetros del Noi. La marejada nos arrastraba rápidamente contra el Noi y contra el peñasco…. En una de esas ocasiones liamos el cabo de remolque en las hélices dejando un motor inutilizado y el otro trabajando a pocas vueltas, apenas sin potencia. Esta situación nos provocó una muy difícil salida, con el barco atravesado a la marejada, casi con treinta nudos de viento empujándonos contra el Noi y a escasos metros del peñasco….. Con un solo motor y con poca potencia debido al lio del cabo en la hélice, apenas conseguía arrancada suficiente , en una cala muy pequeña para poder virar por avante y dar proa a la mar…. Sin arrancada no hay gobierno y sin gobierno…..

No pudieron ser más oportunos. Llegaron sobre las tres de la tarde, justo cuando tuvimos el lio en las hélices con el cabo de remolque. Este quedó totalmente cortado y a nosotros nos vino muy justo poder salir de esa ratonera dando proa a la marejada. El Noi había quedado totalmente desamparado y el Rebelde muy mermado en sus posibilidades de rescate. En ese momento apareció la embarcación de salvamento uffff, menos mal… No sé que habría pasado si llegan a tardar un poco más. Tardaron mas de tres horas desde que se les avisó, pero llegaron en el mejor momento, que alivio.

Muy profesionales y equipados, se dirigieron directamente al Noi y empezaron a rescatarlo.

Esto me liberó de una gran responsabilidad.  A partir de ese momento me hice a la mar tras haber conseguido salir de esa cala por los pelos.  El Rebelde no pasaba de las 1.600 vueltas en un motor y el otro que si arrancaba, se calaba si intentábamos meter la marcha.

Valoré la situación y decidí tras comprobar que no se había roto el inversor ni salido ningún eje, que intentaría navegar así, hasta un sitio mas resguardado donde poder desenredar las hélices. Pues con la fuerte marejada era muy arriesgado meterse bajo el barco a intentar desenredar el lio. Los golpes de mar eran muy fuertes.  

Inicialmente tome la decisión de arrumbar hacia Mahón, pues aunque estaba mas lejos estime que era el mejor sitio para buscar resguardo.  Cuando Llevábamos mas o menos media hora navegando y después de haber dado el correspondiente resguardo a la costa, por lo menos cinco millas, Cambié de opinión. Vicky decía que no aguantaba mas, vomitó hasta la primera papilla y seguía muy mareada, quería llegar cuanto antes. Y me pareció que los de salvamento marino y el Noi a remolque ponían rumbo a Ciudadela. Recordando lo que me dijo el capitán del Noi, decidí dar media vuelta. Nuestra situación era algo complicada. Un solo motor casi sin fuerza, una marejada muy importante y el piloto automático que no funcionaba. Se conoce que en una de las primeras maniobras que hicimos para recuperar el ancla y ganarle unos metros a las rocas, no habíamos cerrado bien las escotillas del camarote de popa, y al atravesarnos a la mar por la pequeña escotilla lateral embarcamos mucha agua, agua que inutilizó el piloto y provocó que se comunicaran las luces de navegación y algunas cosas más quedando encendidas sin posibilidad de apagarlas. A todo esto no tenía posibilidad de soltar el timón ni un segundo, ni siquiera para programar el g.p.s. y mucho menos para intentar resolver cualquier avería. Si soltaba el timón, nos atravesábamos inmediatamente con el consiguiente peligro. Vicky totalmente fuera de servicio tumbada en el camarote, con un cubo al lado para ir vomitando. Todo lo que había sin trincar por el barco estaba ya rodando por los suelos, La fruta, limones, botellas de agua, revistas etc.

Como pude dandole la popa al mar y al viento, dí la vuelta, pues casi no tenia potencia suficiente para pasar la proa hacia el viento.  Después de mas de una hora navegando hacia nuestro nuevo destino, me doy cuenta que no veía ni al Noi ni a la embarcación de salvamento. Ellos iban bastante más cerca de costa que nosotros. Yo no me fiaba de que nuestro único motor debido al sobre esfuerzo por el lio dejara de funcionar en cualquier momento. Incluso no sabia si se habrían doblado las palas de las hélices. Esto motivó que navegara a más de seis millas de la costa. Pues el riesgo de una costa a sotavento aumenta muchísimo en estas circunstancias y no sabia hasta cuando aumentaría el viento y la mar.

Al poco rato recibí una llamada por teléfono del Noi, para indicarme que habían dado la vuelta. Pues el capitán de la salvamar les había indicado que el puerto de Ciudadela en esas condiciones estaba impracticable. De nuevo decidí dar media vuelta y volver hacia Mahón. Como yo pensaba no era buen sitio en esas condiciones. La mar crecía por momentos, con olas que resultaban demasiado grandes para el viento que había, Rachas de sobre treinta nudos, pero una mar mucho mas grande de lo habitual para ese viento. 

A desandar de nuevo el camino. La navegación así a motor se me hacia muy incomoda, mar de través, que me obligaba ha modificar el rumbo para darle la amura a la mar aunque hiciera mas millas. Luego cuando estuviera a la altura de la isla del aire, cambiaría el rumbo para ir de aleta hacia Mahón. Quise poner algo de trapo, para paliar un poco los bandazos, pero no pude, Vicky no podía ni quería hacerse cargo del timón en esas condiciones. Con lo cual me resigné a navegar así despacito pegando pantocazos y cabezadas hasta Mahón.  Sobre las nueve de la noche doblábamos el cabo del SW de Menorca con el mar y el viento por la aleta de babor. Nada mas pasar el cabo notamos un gran alivio. El viento y la mar bajaron considerablemente y la navegación se torno agradable y placentera, Vicky salió del camarote y salimos de nuevo al puesto de gobierno exterior para tomar el aire y disfrutar de la navegación.

Sobre las 9,45, fondeábamos en el mismo fondeo donde habíamos estado los últimos días, muy augusto.

En cuanto fondeamos me dispuse con la mascara de buceo y las aletas, para comprobar los desperfectos, intentando aprovechar la poca claridad que quedaba del día. Como dos horas me costó cortar los cabos y dejar libres las hélices. No pude esperar al día siguiente, necesitaba saber si había averías y de paso resolverla. Una vez libres, los motores funcionaban con normalidad. Creo que otra de mis decisiones nos ha vuelto a salvar. Cuando estábamos preparando el barco, decidí taladrar los ejes en su unión con la trasmisión y pasarlos con un eje de inox de 10 mm. Pues antes llevaban un prisionero que cuando teníamos cualquier pequeño enredo patinaban, llegando en alguna ocasión a salirse un eje navegando, con la consiguiente avería y vía de agua. En este caso, afortunadamente no fue así. Todo aguantó perfectamente. 

Cabe comentar que en unas de las veces que maniobraba para ganar unos metros en el fondeo con el Noi enganchado por la popa, se me rompió el cabo que sujetaba la auxiliar saliendo ésta rápidamente contra las rocas.  Rápidamente, con el ancla de nuevo abajo y a toda prisa y sin darme tiempo de ponerme las aletas, de cabeza al mar. En medio de la marejada y sin saber si el ancla del Rebelde había agarrado bien.

Por suerte la tripulación del Noi consiguio atraparla mientras que yo llegaba nadando hasta ella. Motor en marcha y rápidamente al Rebelde a continuar con la maniobra.  Durante todo el trayecto temí que iba a volver a perder la auxiliar, pues no pude izarla en solitario y teniendo que hacerme cargo del timón en todo momento. Llegó llena de agua, manteniendose a flote de milagro, pero ni volcó ni se rompió el cabo. Cuando llegamos, ha achicar y listo, el motor a pesar de haberse mojado mucho arranco a la primera.

Lunes, 11.

Dedicamos el día en el fondeo a descansar y a recuperar las fuerzas. A media mañana vino una lancha de la autoridad portuaria para decirnos que estaba prohibido el fondeo en toda la bahía y que solo había algún sitio como este de fondeo restringido, que solo se podía fondear si no había amarres disponibles en las marinas. Nos dieron un papel con los teléfonos de todas las marinas y nos invitaron amablemente a marcharnos.  Me reservo la “opinión”.  En la carta no pone nada de que esté prohibido.  Llamamos a todas las marinas para buscar el mejor precio de amarre y nos lo dieron en la marina ocibar, en unos pantalanes flotantes que solo tenían agua. Luz no, pero como teníamos generador y era bastante el diferencial, allá que nos fuimos. Tras la conversación con la marina me dejaron muy claro que nos iban a cobrar unos 22 € por día. Les recalqué varias veces si ese precio era con impuestos y tasas incluidas y me reiteraron que sí, absolutamente todo incluido. Por varias veces se lo repetí y me confirmaron lo mismo.  Cual sería mi sorpresa, cuando apareció el marinero con la zodiac para rellenar los papeles y cobrar y me pidió 37 €/ día. Me dijo que ese era el precio y que si quería que fuera a reclamar a la oficina. Me dieron ganas de irme, pero como ya estábamos convenientemente atracados, ya habiamos puesto la conexión de agua. Me dió pereza y me quedé. Total... treinta y siete euros tampoco es demasiado. Pero por poco más de ese precio me ofrecían otras marinas amarre con luz. Como marina de Mahón por ejemplo, y con un amarre de verdad en una marina y no en un pantalán flotante en el medio de la bahía. Son unos sin vergüenzas, no se libraron de mi protesta, pero con eso me quedé. Me dijeron que había sido un error de quien me había dado el precio y que ese era para más de cinco días, que les faltaba una tasa por transeúntes y que la disculpara pero que no podía hacer nada.  Estafadores… Como que no podía hacer nada, si yo me equivoco en mi trabajo y paso un presupuesto equivocado, lo pago yo, pierdo dinero y punto, no tengo cara de pedirle más a mi cliente porque en un presupuesto se me haya olvidado incluir la autopista o cualquier otra cosa.

Más tarde, comentándolo con el capitán del odysseas, me dijo que era práctica habitual en esta Marina ocibar de Mahón.  Bueno pues, aquí queda mi pataleta. Pero tenerlo en cuenta, y a poder ser, pedir presupuesto por escrito. Aunque de poco sirve si tienen tanta cara, luego dicen que se han equivocado y que no pueden hacer nada y asunto arreglado... a pagar el tonto de siempre.

Martes, 12.

Nos levantamos por la  mañana y nos fuimos con la auxiliar a Mahón de compras para avituallarnos.  Vicky encargó unos cristales nuevos en una óptica, para sus gafas de sol, que llevaban una graduación antigua y probablemente podrían empeorar sus migrañas.  Nos trataron muy bien e hicieron  buen trabajo y buen precio. Muy profesionales. La óptica se llamaba OPTICA L. BARCA MIR,  en el carrer nou de Mahón. La dependienta, amante también del mar y de la vela, nos comentó que ella había navegado a vela hasta Cerdeña y estuvimos charlando un rato sobre el mar y nuestros periplos. No dijeron que en dos días estarían. 

Miércoles, 13.

Por la mañana, mientras consultaba el parte meteorológico y actualizaba esta web, llamé a los del Noi para ver como habían llegado y si estaban bien. Me dijeron que me habían estado llamando varias veces y que les salía mi teléfono apagado o fuera de cobertura. Que estaban abarloados en Mahón, al muelle de la autoridad portuaria y que si estábamos por Mahón venían a saludarnos. Así lo hicieron y al poco rato aparecieron por el Rebelde. Nos agradecieron mucho lo que habíamos hecho por ellos y nos trajeron unas cajas de cervezas y coca colas.  Tras unas cuantas cervezas y una buena conversación, les invité a quedarse a comer con nosotros, aceptaron. Hicimos una barbacoa con la carne que nos quedaba todavía de cuando salimos de Valencia hace casi mes y medio. A pesar del tiempo, todavía estaba buena, como está envasada al vacío y a una temperatura de cero grados más o menos

Estaba buenísima y la compañía muy agradable. El capitán Cheta, resultó ser un marino consumado con muchos años de experiencia profesional en la mar. De joven estuvo embarcado en un pesquero de altura varios años, en el que se tiraban más de tres meses pescando sin tocar puerto. Después trabajo como timonel, en la Santa María, Una de las carabelas réplica de las de Cristóbal Colon, con la cual cruzó el atlántico y recorrió medio mundo durante más de tres años. Todo un personaje con loro incluido.

Vive en su barco y  últimamente se dedica al chárter con el Noi. Su puerto base es Torrevieja y en verano viene a las baleares a hacer la temporada de chárter. Imaginaros la sobremesa, una tertulia muy interesante llena de mar y anécdotas marineras. Su web, por si quereis visitarla:  www.noinautic.com

Al día siguiente nos invitaron a comer una paella a bordo del Noi. Aceptamos sin más dilación, pues me apetecía ver por dentro el Noi, un barco clásico de madera con más de 60 años. En un principio fue un barco de carga, con amplias bodegas de carga y sin acomodación interior, después reconvertido a barco de recreo por un americano, el cual cruzó con el atlántico y después restaurado por nuestro amigo y convertido en un barco de chárter.

Por la tarde Vicky se empeñó en que bajáramos a tierra, que tenía que hacer unas compras. Una vez en tierra me dijo que me quedara en la terracita de un bar tomando una coca cola que ella iba a ver unas tiendas, yo accedí y aproveche para hacer unas llamadas que tenía pendientes.  Al final de la tarde apareció con un regalo para mí por mi cumpleaños. Un estupendo reloj citizen solar sumergible y no se cuantas cosas mas. Gracias Vicky.  Luego me tocó invitarla a cenar claro…….

Viernes, 15.

Tras recoger las gafas de Vicky, al medio día nos dirigimos al Noi donde nos esperaban a comer. Nos recibieron con una cervecita fría y un aperitivo.

Tras la visita al barco de rigor y charlar sobre sus virtudes e historia, los vecinos del Odysseas, que nosotros ni siquiera conocíamos y nuestro amigo Cheta que acababa de conocer, nos invitaron a comer.  El capitán Cheta preparó un exquisito pulpo que tenía envuelto en un trapo. Secó al sol y después quemado al fuego, luego un picadito de ajos y aceite de oliva. Con eso y una ensalada nos presentamos en el Odysseas.

Una suerte y un placer,  el poder conocer y compartir su mesa con este grupo de amigos por encima de los sesenta años la mayoría, con mucha afición y muchos años de mar. Nos deleitaron con una exquisita carne a la piedra. Pues el capitán del Odiseas tiene una empresa cárnica y de embutidos, (Embutidos pajariel, se llama su empresa), un buen vino y de postre un licor casero con canela y guindas. 

¿Qué más se puede pedir? Mucho cachondeo, pues se trata de una tripulación muy agradable y unida. Procedían de las islas eólicas, islas que nos recomendaron encarecidamente que visitáramos en nuestro viaje. En ellas se encuentra entre otras maravillas el Stromboli, un volcán en erupción que se puede visitar y fondear a en sus laderas. Nos tendríamos que desviar unas cien millas de nuestro destino, pero nos insisten que merece la pena.

Tienen una web muy amena y divertida donde van contando sus periplos:.http://odysseasadriatico2012.wordpress.com/tripulacion/  Realmente vale la pena vistarla, y asi podreis conocer mejor a estos nuevos amigos. Ahora si que está bien.

Tan a gusto nos encontrábamos con ellos que decidimos invitarles esa misma noche a todos a cenar en el Rebelde.  Así lo hicimos, compramos algo de pescadito y marisco fresco en una pescadería del puerto que tienen barca de pesca propia y en la que ya habíamos comprado algo anteriormente a buen precio.

Sobre las diez de la noche llegaron nuestros invitados, hicimos una gran barbacoa de pescado, cigalas y algunas gambitas cocidas. Todo esto regados por unas botellitas de vino blanco "Calvete de Granada", gentiliza del probe Miguel, que guardábamos para compartir en una ocasión como esta. Risas y anécdotas marineras fueron la tónica general de la velada, que se alargó sin darnos cuenta hasta las tres de la madrugada.

Sábado, 16.

El sábado, tras consultar el parte meteorológico decidimos partir. Tendríamos viento en contra durante toda la travesía pero al menos iba a ser viento flojo E fuerza 2 a 3. Preferiríamos vientos portantes, para poder navega a vela, pero ante la ausencia de estos, por lo menos no era lo que teníamos estos días atrás, fuerza 4 a 5 y en contra. Tendríamos que ir a motor casi las doscientas millas, una paliza de motor, pero no tendríamos mucho oleaje en contra.  

Salimos de compras para provisionarnos de lo necesario. Luego la correspondiente revisión a las maquinas, repostar carburante y zarpar. Mi idea era prepararlo todo y partir antes de las 14 h, que cerraban la gasolinera. De esta forma podríamos llegar allí todavía con luz del día para buscar un buen fondeo donde pasar la noche. Nada de eso, entre pitos y flautas las 19h se nos hicieron.

En Mahon antes de zarpar, entro un submarino, al fondo.

Tengo un inversor que pierde algo de aceite y es que creo que no llevo el aceite adecuado. Cuando por culpa de una avería, tuve que cambiar el inversor hace ahora unos tres años, en la casa que me lo vendieron, me vendieron también el aceite para ponerle. Un aceite muy fino, como de hidráulico, rojo que no se corresponde con lo que yo creo que debería llevar un inversor, aceite muy denso sae 80 o 90, tipo valbulina como los cambios y diferenciales de los automóviles. Resulta que este aceite es tan fino que cuando se calienta, se hace todavía mas fino y lo pierde por el reten. También lo podría perder, porque desde la avería, que fue un gripado del rodamiento del primario por temperatura y falta de engrase, lo lleno de aceite hasta arriba sin respetar la marca que indica el nivel máximo. Pues tras estudiar la avería y para que no se volviera a repetir, decidimos llenar mucho más el aceite de lo que indica el fabricante, pues si no le llega el nivel al rodamiento del primario y cuando se navega durante muchísimas horas a motor con el mar en calma hay riesgo de gripado. Sin embargo si se aumenta el nivel de aceite, sí le llega el engrase y no solo por barboteo, que en mi caso resultó insuficiente. Se conoce que no fuimos los primeros en sufrir esta avería. Cuando le comenté el problema y la solución al comercial de la casa me dijo que sí era buena idea. Claro, este mismo comercial fue el que me vendió este aceite de hidráulico, que no es el adecuado.

Tras consultarlo con el capitán del Odysseas, me confirmo lo que yo ya sabia, y me dijo que él les ponía el mismo aceite del motor sae 20/40 y que nunca había tenido problemas. Eso hice, lo rellené casi hasta rebosar con aceite del motor, pero sin sacar antes el aceite rojo. Espero que funcione. Sé que debería haber sacado el aceite rojo antes de poner el de motor, pero no supe como. Supongo que lo irá perdiendo poco a poco. Además, cuando lo reparamos les montamos a los inversores un sistema de refrigeración por agua del mar. Ahora lo pondremos a prueba, 200 millas a motor con viento en la proa…..

Salimos de la gasolinera de Mahón a las 19:12 h del sábado 16-06-12, con destino al sur de Cerdeña. Cuando estuvimos entre puntas del puerto de Mahona rumbamos al 102 Rv. Con dos motores con un poco más de media maquina cada uno, con  una velocidad de 7,5 nudos y con 195 millas por delante.

A las 20:00 h paramos el motor de estribor y dejamos solo el de babor. Nueva vb 6,5 nudos. De esta forma y con los currys puestos intentaríamos aprovechar el atardecer para ver si pescábamos algo.

Repartimos las guardias de tal forma que los dos pudiéramos descansar  y a la vez mantuviéramos una vigilancia efectiva.

Cenamos, vimos una peli, y sobre las 0 h comenzamos con las guardias. Vicky eligió la primera, la del cuarto de modorra y yo por eliminación la de cuarto de alba.  Me viene bien esta guardia, así de madrugada otra vez buena hora de pesca, revisaría los currys y los dejaría listos para una nueva jornada.

Sobre las 2:15 horas del día 17 pusimos en marcha el motor de estribor, de esta forma con los dos motores a dos tercios de su potencia, la nueva bv aumenta a los 8 nudos. Sin apenas viento, sin luna y con un mar plano, apenas unas pequeñas ondulaciones de fondo.

Durante mi guardia de cuarto de alba a las 6:50 h paro el motor de babor y pongo mayor, para tratar de aprovechar un poquito los casi diez nudos de viento aparente que entran por la amura de babor. Nueva Vb 6,5 nudos.

A la meridiana cae el viento a cero nudos, el mar completamente en calma, como un plato. Según el anemómetro, la velocidad del viento aparente, coincidía con la del barco, y totalmente en la proa.

De nuevo ponemos el motor de estribor y con los dos motores a dos tercios, nueva bv 8 nudos.

De pesca ni hablamos… De momento son más listos que nosotros…… Vimos bastantes delfines aunque no se acercaban demasiado al barco, como suele ser habitual en otras ocasiones, para hacerles fotos.

Vimos también varias tortugas, por lo menos seis o siete. Nadaban tranquilamente en superficie. En una ocasión recogimos los currys, dimos media vuelta y paramos a su lado a una distancia prudencial, para no molestarla.  Estuvimos un ratito observándola, le sacamos algunas fotos y continuamos. Un espectáculo de la naturaleza.

 La primera que vimos estaba junto a un tronco. Recuerdo que estábamos a unas cien millas de Cerdeña, que estaba hablando con mi padre a través del telf. Satélite de abordo, para probarlo. En ese momento me iba a pasar con mi madre y justo la vi. Vi la primera tortuga. Aparté el teléfono para observarla mientras le gritaba a Vicky “ Una tortuga, una tortuga corre, sube mira una tortuga”. Cuando volví a acercarme al teléfono escuche a mi madre que le decía

a mi padre, este no es Toni es alguien que dice algo de una tortuga y me colgó dejándome hablando solo.

Mucho calor… sobre las 17 h el piloto automático que no había dado ningún problema hasta ahora, comienza a pitar y a irse de rumbo. Tras varias veces seguidas, bajo al camarote, levanto la cama y observo que el motor del piloto estaba caliente. Dejo la cama levantada para que se refrigere mejor. Paro las maquinas, recojo la mayor “por si acaso” y a bañarnos…. Nos dimos un baño, a unas 60 millas de Cerdeña y  con casi tres mil metros de profundidad. Con una mar en calma total, como una piscina, súper limpia, con un color azul intenso, como solo la naturaleza es capaz de imaginar.

Después de media hora de baño mas o menos, arrancamos un motor y a continuar camino a seis nuditos, para ver si conseguimos pescar algo. El piloto automático de nuevo funcionaba correctamente…. Por lo que se ve, también necesitaba refrescarse un poco y descansar.

Sobre las 19:45h y estando a unas 45 millas de Cerdeña nos ocurrió un suceso, cuanto menos un poco preocupante….

Veníamos observando desde hacia ya algún rato una especie de pesquero de unos 15 o 16 m, un poco destartalado y con mala pinta, que navegaba muy despacio a nuestra proa a poco mas de una milla y con un rumbo similar al nuestro. De repente, da la vuelta y pone rumbo a pasar cortándonos la proa a escasos cincuenta metros y a poca velocidad. Fui modificando el rumbo progresivamente para darle resguardo, pero él también lo modificaba, para seguir hacia nuestra proa.  A pesar de tener preferencia,  me toco bajar máquina para dar cierto resguardo. Aun así, paso muy cerca de nuestra proa.  Cuando se había alejado como unos trescientos metros, de nuevo gira 180º poniendo rumbo justo hacia nosotros, pero esta vez a toda maquina.  En un principio pienso que éstas maniobras corresponden a algún tipo de pesca o algo así.  De repente cuando empecé a considerar que había riesgo de abordaje, dí máquina a fondo. Observamos quedándonos helados, que rectifica el rumbo y sigue viniendo a toda máquina hacia nosotros por nuestra aleta de babor. Cuando estaba a menos de cien metros y viendo que no rectificaba ni aflojaba la velocidad, le digo a Vicky que baje rápido a la cámara y arranque también el otro motor. Entre tanto yo iba cambiando de rumbo para evitar el abordaje. El también rectificaba para mantener siempre rumbo a nuestro través de estribor…. Cuando tuve encendidos los dos motores, dí toda avante en las dos máquinas, y las velocidades prácticamente se igualaron. Con el pesquero siguiéndonos la estela a escasos cincuenta metros, puse de nuevo rumbo a Porto Oscuro. Por más que me fijaba no veía a nadie en ese barco. Cogí los prismáticos y tampoco conseguí ver ninguna identificación o bandera alguna. Con el teléfono satélite en la mano y pensando ya a quien podíamos llamar para informar de lo que nos estaba pasando. La radio encendida en el canal 16 por si decían algo. Más de 15 largos minutos se mantuvo en nuestra estela acercándose poco a poco hasta llegar a estar a unos cincuenta o sesenta  metros y sin nadie a la vista, en su cubierta.

Ningún otro barco a la vista, de hecho en toda la travesía no vimos mas que un velero con rumbo aproximado a Mahón  y un mercante con rumbo aproximado hacia Barcelona, los dos pasaron a muchas millas de distancia.

Yo empezaba ya a prepararme para un hipotético abordaje, calzándome adecuadamente y preparando las “herramientas” de abordaje (por si acaso). Pensamos en utilizar la radio, pero como no entendíamos el idioma, además no quisimos transmitir sensación de miedo. Varias veces tuve el micro en la mano, pero al final un poco paralizado y sin saber que decir, lo volví a dejar y no dije nada. La situación era incómoda…. Que estarían haciendo, que querrían, iban despistados al timón preparando algún tipo de arte de pesca y las maniobras eran por casualidad (demasiadas para ser casualidad) o realmente eran intencionadas y venían a por nosotros…… 

Ante la angustiosa situación y sintiéndome acosado, decidí tomar las riendas e invertir los papeles. De repente y sin bajar maquina gire en redondo dirigiendo la proa del Rebelde a casi diez nudos de velocidad hacia su costado de estribor. Cuando faltaban poco mas de 40 metros para el abordaje, de repente cambiaron el rumbo, pasaron también a toda maquina de rumbo ESE a rumbo N. Nosotros terminamos de dar vuelta completa y continuamos a nuestro rumbo a toda máquina poniendo agua de por medio.

Se alejaron poco más de media milla y cambiaron de nuevo el rumbo navegando paralelos a nosotros durante más de una hora. Nosotros continuábamos con los dos motores a fondo, menuda paliza le dimos a las máquinas durante más de tres horas seguidas a fondo entre 9,5 y diez nudos.

Cayó la noche y no encendimos las luces de navegación y ninguna otra luz en el barco, sé que si llevaban radar y realmente querían algo de nosotros no serviría de nada, pero por seguridad así lo hicimos. Extremamos la vigilancia tanto con la vista como con el radar y continuamos a toda máquina.

Después de una hora de navegar casi en paralelo pero a más de una milla de distancia cambiaron nuevamente el rumbo haciendo norte de nuevo y poco a poco fueron desapareciendo primero de vista y luego de nuestra pantalla de radar.

Nosotros continuamos navegando a tope y sin luz más de treinta millas, hasta por lo menos las once de la noche, después de un rato de haberlos perdido por nuestro radar de 16nm.

No podemos saber si iban despistados y  fue todo una casualidad,  o por el contrario quisieron abordarnos, desconozco cuales fueron sus intenciones, lo que si puedo asegurar es que pasamos un mal rato.

Cuando faltaban unas 15 nm, para llegar a la isola de San Pietro, reducimos máquinas, paré un motor y continuamos navegando sobre los seis nuditos y medio de velocidad.

Llegamos sobre la una de la madrugada, nos encontramos con una noche sin luna muy oscura con brumas y sin nada de visibilidad. Sin dominar el idioma, muy cansados y en estas condiciones de visibilidad, decidí soltar el hierro en la bahía que forman entre las tres islas: Isola de San Pietro, Isola de Sant Antíoco y la parte SW de Cerdeña. Cerca del puerto de Carlos Forte. Soltamos 40 m de cadena en un fondo de 4, para dormir tranquilos, pues a pesar de la ausencia de viento, había bastante corriente.  Cenar algo rápido, un poco de fruta y a descansar.

30 h a motor, nos costó hacer las 195 millas de travesía. A parte del pequeño susto con el pesquero, por lo demás una travesía estupenda……

Lunes 18.  Escrito por Victoria Parra.

Nos levantamos sobre las 10 h, salimos a ver que día hacía, era un día tranquilo como todo el viaje.  Tomamos un vaso de leche y pensamos qué hacer, ya que estábamos en el SW de Cerdeña, en la bahía que forman las islas de Cerdeña, San Pietro y Sant  Antíoco,  

COMO HACER PARA ENTRAR A PUERTO

Pues eso de italiano, ni papa….  De ingles menos,….  Pero para eso están las buenas amistades, nuestro querido amigo Vicente nos ayudará  desde Torrente. Pues eso llamamos por teléfono a Vicente y le pedimos que por favor llamase al puerto de Calasetta y pidiese precio del amarre y si tenían sitio donde poder amarrar, enseguida y sin ningún problema Vicente nos lo solucionó, gracias amigo Vicente.  No tuvimos ningún problema….. Hasta cuando yo, Vicky tuve que pedir por radio, posición para poder amarrar, no entendía nada de lo que me hablaba la señora, pero al final pude entender lo necesario. Claro que a la hora de amarrar los cabos para hacer firme la proa al muelle, me quedé con cara de ¿?….. Escuchando a aquella mujer sin comprender nada de sus palabras. Cuando Antonio pensaba que ya estamos bien amarrados de proa, mientras él fijaba el muerto a popa, se dió cuenta que yo me había quedado en babia, claro se molestó un poco, pero en seguida el problema estaba resuelto: Antonio tuvo que hacerlo todo.                                             

Por fin en tierra tras dos días navegando. Nos pusimos "guapos" y a conocer el pueblo de Calasetta y de paso comer. Primero fuimos a hacer los correspondientes documentos de amarre, de luz y agua , que por cierto luego comentaré los problemas que tuvimos con la luz…. En fin nos vamos a comer pues ya es hora, son las 15:30 h y tenemos hambre. Entramos en el bar más próximo al puerto con la esperanza y ganas de probar una buena pasta, pero no pudo ser... nos tuvimos que conformar con un sandwich ya preparado, pues la cocina había cerrado ya, en otra ocasión será.  Luego nos dirigimos a encontrar un buen helado, tampoco lo encontramos y nos tomamos un refresco y hablamos… o por lo menos lo intentábamos con un señor que estaba en la terraza del bar, luego al barco a descansar y luego más.    

Puerto de Calasetta.

                      

Cuando llegamos al barco pusimos el aire acondicionado, ya que hacia mucho calor, pero al rato saltó el automático. Antonio se puso a revisar para saber donde estaba el problema para que saltara todo el rato el automático y desde entonces ya han pasado dos días y todavía no funciona. Se pasó un buen rato intentando que funcionara, llamamos a la señora de la oficina para saber de donde venia el problema, puesto que era nuestro,  ya que la toma de tierra estaba perfecta. Después de casi toda la tarde intentando solucionarlo y no poder, se hizo la hora de cenar. Antes, Antonio se tuvo que dar un buen baño, ya que había sudado  y estaba algo tenso al no poder solucionar el problema.  Despues de un relajante baño a cenar. Miramos varios restaurantes y bares , y a mí me pareció bien un bar en la plaza del pueblo que era una pizzería, pero ese no era el día de comer del todo bien, ya que mi elección no fue del todo acertada. La pizza estaba exquisita pero el servicio no tanto... en fin cenamos y nos fuimos a ver si encontrabamos el ansioso helado para mí. Pasamos por la misma terraza donde por la mañana habíamos tomado un refresco, y cual fue mi sorpresa que si tenían helado, Anteriormente no me había entendido la camarera, pero el camarero que entonces había me entendió a la primera…. ¡Mi deseo cumplido al fin!, una bola de menta con trocitos de chocolate... estaba rico, rico. Antonio tomó uno de fresa. Estábamos en la GLORIA, como dice mi  amiga Nerea de Yunco, un pueblo de Toledo, desde aqui les mando un saludo a ella y a su marido Adrián.

Vicky subida al palo para colocar la bandera de Italia de cortesia.